La que iba a ser la noche de Sergio Rodríguez acabó convirtiéndose en una demostración de carácter del Real Madrid. Con el orgullo de sus veteranos, Felipe y Rudy, la intrepidez de Campazzo y la conexión eslovena, Doncic-Randolph, los blancos marcaron territorio ante el CSKA para revindicar su escarapela competitiva, inagotable en la era Laso.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2yzpueC
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire