Sus piernas, casi tan delgadas como sus brazos, enjuto como lo ha estado siempre, con tan poca grasa en el cuerpo como poco músculo, descienden las escaleras del camión de Yamaha con dificultad. Arranca la jornada. Se ha puesto el mono. Y se encamina hacia el box. Anda despacio, algo encorvado, agarrado a la barandilla primero, sujeto a su muleta después. La jornada será dura. Pero tenía tantas ganas de volver a montar en moto… Después de 21 días de baja, Valentino Rossi regresa a las pistas. Es la jornada 22. Y se prepara para competir. Todavía herido.
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