La ausencia del técnico Sam Sumyk, en Los Ángeles por paternidad, ha convertido el boxde Garbiñe Muguruza en un espacio mayoritariamente femenino. A excepción de su agente, el gigantón holandés Oliver van Lindock, ayer ocupaban los asientos del banquillo tres féminas: Conchita Martínez, relevo circunstancial de Sumyk en Londres; Alicia Cebrián, la fisioterapeuta; y Cecilia Casla, su responsable de prensa. “¡Va Garbiñe! ¡Va, fuerte! ¡Vamos!”, se oía mientras la jugadora mandaba en el césped ante la rumana Sorana Cirstea, rendida por un doble 6-2, en 1h 10m.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ttOlzv
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire