Las imágenes chocan por incongruentes. Un catamarán vuela sobre el agua a casi 50 nudos (80 kilómetros por hora) apoyándose en dos como patitas de insecto tan frágiles aparentemente llamadas foils. En cubierta, el timonel mueve la rueda enorme, y acciona los botones que gradúan la altura de los foils y su inclinación y mueven, de un lado a otro la wing, el ala de avión de 25 metros y 445 kilos de peso, surcada por un sistema hidráulico que permite mover sus piezas de fibra de carbono y plástico, clavada vertical en el centro del barco. Delante del timonel, alineados como en una prueba de persecución por equipos, cuatro navegantes sobre bicicletas clavadas en el casco pedalean sin cesar, sus cabezas, protegidas con cascos, inclinadas sobre los brazos que aferran el manillar.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2rysDtc
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire