No llovió este jueves sobre Erin Hills, en la primera ronda del US Open de golf, y la jornada no se retrasó, y Phil Mickelson, que estaba en la graduación de su hija Amanda, no llegó a tiempo para la salida, y el torneo se convirtió de pronto en el primer grande desde el Masters de 1994 en el que no estaban ni Tiger Woods ni Mickelson. Sin papá ni mamá, fue uno de sus hijos, Rickie Fowler, el que presidió la mesa.
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