vendredi 16 juin 2017

Portugal frente al espejo

La victoria de Portugal en la Eurocopa de 2017 curó una herida que supuraba en el fútbol luso desde que la inesperada Grecia de Otto Rehhagel dejase a la selección de los Rui Costa, Figo, Pauleta y un todavía adolescente Cristiano Ronaldo -quizás las más talentosa de su historia- con un palmo de narices en la final de 2004. Lloró tanto aquel 4 de julio Cristiano, como lo hizo trece años después al caer lesionado en París tras una falta impropia de Payet.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2rF4LB4

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire