La maravillosa velocidad punta de la Ducati encumbró a Andrea Dovizioso, el hombre que logró, por fin, una victoria para la casa de Borgo Panigale en su circuito de pruebas. El último que lo consiguió fue Casey Stoner en el año 2009. Y desde entonces ha pasado mucho tiempo. Demasiado. El necesario, sin embargo, para diseñar una moto que no solo fuera capaz de domar un tipo con un talento tan salvaje como el australiano, ahora piloto de pruebas de la fábrica (muy de vez en cuando). La potencia de ese motor tan peculiar fabricado a escasos 80 kilómetros del circuito de Mugello (y tantas veces testado en esta pista) fue la clave, pero no solo eso hizo posible el triunfo.
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