Lukas Pöstlberger, un austriaco joven (25 años), de nombre tan desconocido entre los aficionados al ciclismo como complicado de escribir y pronunciar, es el primer líder del Giro tras imponerse en Olbia, meta de la primera etapa, donde burló a los sprinters. El ciclista del Bora, el mismo equipo del ausente campeón Peter Sagan, fue audaz en las curvas de 90 grados que parecían sembradas al azar y sin sentido en los tres últimos kilómetros de una etapa apacible hasta entonces. Su largo ataqué pudo con los trenes de los sprinters, desorganizados y torpes entre tanto curveo. Fue la victoria de que los franceses llaman un finisseur, un corredor de potencia capaz de mantener una velocidad muy elevada durante tres minutos. Los favoritos llegaron con el pelotón, a un soplo, mandados por Caleb Ewan, el australiano que ganó el sprint del grupo por delante del alemán Andre Greipel.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2pdUcU7
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire