Carmona, uno de esos futbolistas anónimos que llevaron al Sporting a un ascenso y una permanencia insospechadas, mantiene encendida la llama de un nuevo milagro. Lo hizo a su manera, en una jugada embarullada y con la inestimable ayuda de la defensa de Las Palmas, el punto débil de un equipo que ha dejado momentos de gran fútbol esta temporada. Los dos laterales, David Simón y Helder Lopes, dieron todas las facilidades posibles para que el Sporting siga en la pelea y ponga una vez más todas sus esperanzas en un equipo amigo, el Betis, que el lunes visita al Leganés.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2pRiiYL
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire