Si le preguntan a un ciclista qué prefiere, una moto abriéndoles camino durante una etapa, o una moto en su retaguardia, responderá sin dudarlo que una moto delante ofreciéndole su rebufo. Si le hicieran dudar entre unas espaldas cubiertas con algún vehículo, durante una fuga por ejemplo, o en una contrarreloj, o nada por delante y nada por detrás, diría que, evidentemente, querría una moto, un coche o más ciclistas a su rueda, y cuanto más cerca, mejor. “Claro que sí”, dice el exciclista Juan Antonio Flecha. “Las motos empujan de verdad, no solo metafóricamente. Y eso lo sabemos todos en el pelotón”.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2mBqGXj
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire