Villarreal y Málaga equilibraron fuerzas en un partido bien disputado, con la sensación final para amos equipos de que el resultado se quedaba corto para las virtudes expuestas en el terreno de juego. Falto de pegada, el conjunto de Escribá alcanzó el empate en un discutido penalti decretado por el árbitro Vicandi Garrido, que instantes antes no vio no vio punibilidad alguna en un claro agarrón de Trigueros a Charles en el área de Asenjo. Hubiera podido ser el 0-2 para un Málaga que disputó los últimos 20 minutos de partido con un jugador más por la expulsión de Roberto Soriano.
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