Messi y Luis Suárez, en una esquina del banquillo, aplaudían y soltaban risotadas. Luis Enrique se animó y le chocó la mano al 10 para después sumarse a las felicitaciones. Y sobre el césped todos los compañeros corrieron a abrazarle. Resulta que en el duelo ante el Athletic Aleix Vidal volvió a marcar y, de paso, a demostrar que al fin pelea por un sitio en el Barça. Le ha costado lo suyo, pero el lateral ya ha llegado. “Más vale tarde que nunca”, resuelven con orgullo desde la entidad, satisfechos por la reacción de un jugador al que durante un tiempo consideraron más fuera que dentro.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ld8fZA
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire