Marcel Kittel cruzó la meta de la tercera etapa del Tour de Dubai con la cara ensangrentada. El motivo, según explicó el propio ciclista una vez finalizada la carrera, no tenía nada que ver con una caída. "Recibí un golpe de Andriy Grivko, por eso tenía sangre en la cara, no por una caída", dijo Kittel, que sufrió un corte en la ceja izquierda. "Hubo algo de confusión en la etapa, mi equipo trabajó bien para el sprint pero no estaba en la mejor posición para atacar y quizá mi cabeza estaba también en otro sitio", añadió el alemán, que lidera con ocho segundos de ventaja sobre el holandés Dylan Groenewegen (Lotto NL-Jumbo).
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