Posiblemente no hay mejor forma de darse a conocer que meterle dos goles al Real Madrid en una final. La pena para el Kashima Antlers es que Cristiano Ronaldo hizo un hat-trick y el pasado Mundial de Clubes se fue para España. De ese partido quedará –al margen del sofoco del campeón de Europa- que un pequeño jugador con el 10 a la espalda y cinta en el pelo marcó dos grandes tantos a Keylor Navas. Poco más de un mes después, ese futbolista, Gaku Shibasaki, aterrizó en Tenerife para jugar en la Segunda División española.
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