Deportivo y Villarreal sumaron en un partido cerrado, disputado por momentos bajo una incesante lluvia en Riazor, siempre bajo la exigencia y la intensidad, una liza con más pizarra que tiza en la que apenas se fabricaron opciones de gol. Dos generó el equipo local y ya solo por eso hizo algo más que su oponente, sin más chicha que el esfuerzo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jK8bid
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire