Hace dos años la vida de Desireé Vila cambió drásticamente. Sufrió una triple rotura (tibia, peroné y meniscos) al caerse en un entrenamiento de gimnasia acrobática, disciplina de la que había sido campeona de España juvenil. Unas complicaciones circulatorias terminaron con la amputación de su pierna derecha. Desde este lunes, el traumatólogo que la atendió se enfrenta a un juicio en Vigo por un delito de lesiones. La familia de Desireé pide para el médico tres años de cárcel y una indemnización de casi dos millones de euros.
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