Todo buen manual de supervivencia subraya que para escapar de las peores circunstancias es esencial la calma. La tuvo España en el estreno, frente a Islandia, a la que cocinó a fuego lento, y la tuvo de nuevo frente a Túnez, reducida con una exhibición de aplomo. Con buen hacer al principio y contención luego, porque de repente España se vio encerrada en un cubículo y el agua subía y subía, así que había que encontrar la llave. No se puso nerviosa, sino todo lo contrario. Se echó la mano al bolsillo y dio con ella. Abrió el candado y abrió la trampilla para firmar una nueva victoria (26-21) que le deja en una posición muy beneficiosa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jJMUFs
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire