Con carácter y orgullo, dosis de fútbol, paciencia, control y con incertidumbre final, el Valencia, al calor de Mestalla, consiguió una victoria balsámica que le concede un respiro ante un Espanyol de circunstancias por las numerosas bajas, inane, débil, sin apenas respuesta ante un Valencia que hizo de la necesidad virtud y que volvió a padecer un epílogo de infarto tras un gol encajado a cinco minutos del final en el único remate del Espanyol entre los tres palos.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jxTNKI
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire