El Barcelona fue un vendaval en Zaragoza (75-86), desinflado solo en un prescindible último cuarto. Ya con todo resuelto, en un duelo que llegó a dominar por 26 puntos, desconectó a pesar del enfado de su entrenador Georgios Bartzokas, y recibió un parcial de 25-11. El croata Tomic se adueñó de la zona y el finlandés Koponen mareó al lituano Gecevicius y a toda la defensa del cuadro aragonés, muy vulnerable, especialmente destrozada a base de triples (15, 11 en la primera parte).
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