Horroroso partido el que se vio en el Benito Villamarín entre un Betis sin ideas y un Sporting preso de sus limitaciones. Mala pinta tiene el equipo de Víctor Sánchez, que acabó siendo abroncado por su gente, asombrada por el planteamiento de su entrenador, que mantuvo hasta el final una defensa de cinco defensas frente a un Sporting débil y medio entregado. Un Betis plano, incapaz de generar felicidad, que mantiene nueve puntos de distancia con la zona de descenso, pero que se muestra incapaz de dar un salto de calidad.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jdF5KN
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire