Volvamos por unos segundos al 26 de junio de 2016. La selección argentina juega contra su par de Chile por la final de la Copa América Centenario en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, otra final ante el mismo rival, como un año atrás sucediera en Santiago. Corren 20 minutos del primer tiempo y Gonzalo Higuaín captura una pelota perdida por la defensa rival y encara para el arco. Lo que sucederá en los segundos siguientes pueden ahorrar miles de palabras, conjeturas, críticas e insultos. O bien, condenar al pipita a un oprobio eterno y contra el cual deberá batallar durante el resto de su vida (futbolística). La historia es conocida: Higuaín volvió a errar el gol. Como lo hizo un año atrás, en la final de la Copa América tradicional y en 2014, ante Alemania, por la final del mundial. Está claro que junio no es un mes favorable para el ariete de Juventus.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2eTIGrK
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire