Un disparo de un central, Bonucci, dobló la resistencia de un gran Sevilla, que tuvo en su mano un punto de oro para lograr el pase a los octavos de la Liga de Campeones, que ahora tendrá que buscarse en una final en Lyon, donde le valdrá incluso perder por la mínima. El Sevilla, bravo, no pudo con la Juventus, asfixiado por la roja a Vázquez en el minuto 36, entregado desde entonces a un esfuerzo conmovedor ante un gigante como el campeón italiano. Solo tuvo una ocasión la Juventus y mató al Sevilla en el tramo final, después de empatar en el alargue de la primera parte con un penalti de esos que son extraños de pitar. El 1-3 de Mandzukic fue demasiado premio para la Juventus, mucho castigo para un buen Sevilla, que se quejó, con razón, del arbitraje de Clattenburg. La Juventus, con este triunfo, ya está en los octavos. El Sevilla jugó bien, pero tuvo demasiadas adversidades en su contra.
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