El Barcelona se jugó el primer partido de la Euroliga a la ruleta rusa y ganó. El equipo de Bartzokas dio la vuelta a un partido que parecía imposible cuando perdía por 14 puntos a seis minutos del final. Navarro, decisivo como en sus mejores tiempos, catalizó la reacción final del Barça con 11 puntos en el último cuarto en pleno apagón ruso. Al Unics Kazan le entró el pánico y anotó tres puntos en los últimos cinco minutos. Los azulgranas se olvidaron de la imagen triste de todo el encuentro y remontaron a partir del rebote y la intensidad defensiva.
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