El duelo entre el Barça y el Manchester City, que se vislumbraba como un partido de colección, para rebobinarlo una y otra vez, terminó condicionado por los accidentes. Tres lesionados (Jordi Alba y Piqué en el conjunto azulgrana; y Zabaleta, en los Blues), dos expulsados (el portero del City, Bravo, y Mathieu del Barça) y un penalti marrado por Neymar. Luis Enrique, antes de que el reloj marcase los 40 minutos de juego, tuvo que improvisar en la defensa. Sin Piqué ni Alba, el asturiano alineó una zaga con Mascherano, Umtiti, Mathieu y Digne, tan inédita como curiosa, con tres franceses y dos centrales zurdos.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2dB5m2I
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire