jeudi 20 octobre 2016

Delante del rey de Suecia

De su primer viaje a Suecia, embarcado en una gira promocional con el Botafogo, se llevó Garrincha a su primer hijo varón, lo cual no es más que un decir pues el niño nació nueve meses después, como es natural, y no pisaría Brasil hasta 1985, cuando decidió visitar la tumba de su padre. Su madre lo entregó en adopción al poco de nacer, apenas capaz de cuidarse a ella misma, y hasta que cumplió los ocho años no supo Ulf Lindberg quién era en realidad. Había nacido con las piernas arqueadas, tenía la piel morena, el pelo negro, los ojos oscuros y los labios carnosos, como el ídolo de Pau Grande, y aunque no llegaron a conocerse en persona, se intercambiaban cartas con cierta frecuencia.

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