lundi 3 octobre 2016

Bonito de ver, complicado de jugar

“Será bonito de ver y complicado de jugar”, había anticipado Luis Enrique antes de embarcar hacia Vigo. Se siente cómodo en ese rincón de Galicia el técnico asturiano, también su equipo de trabajo. Allí gozaron durante un año de una suerte de arcadia: un equipo plagado de futbolistas jóvenes y en progresión, muy receptivos a una idea futbolística que se pudo trabajar sin apenas presión porque ni directiva, ni medios ni afición les apretaron. Luis Enrique es feliz en Balaídos y cuando se cruza con el Celta y su gente, pero hasta que empieza a rodar la pelota. Al tercer gol recibido en once minutos se hundió en su butaca y flotó en el ambiente un déjà vu: hace un año su equipo encajó dos en cinco minutos, también mediada la primera parte.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2cLRfJf

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire