El Atlético llega tan bien al Camp Nou que casi está en crisis. En los dos últimos partidos de Liga ha marcado goles bastante por encima de lo que acostumbra, y entremedias en Champions se impuso en el campo del PSV Eindhoven. Y aunque ha empatado dos partidos, todavía no conoce la derrota, al contrario que el Barça. Es natural sentir nervios: la cosa pinta bien. Recordemos a Augusto Monterroso, que recomendaba, entre éxito y éxito, procurarse un buen fracaso para que lo amigos se entristeciesen. Casi estamos ante otro Atlético, ligeramente exótico, para sus costumbres. No se recuerda algo parecido al centro del campo que jugó contra el Sporting, con Gaitán, Koke, Saúl y Carrasco. Ejecutaron en ataque algunas filigranas con cuchillos afilados, como el lanzador de un circo. Y todo salió a pedir de boca, sin heridos. Por un momento, el equipo evocó a ese amigo que te encuentras después de 15 años y te cuenta cómo es de maravillosa su vida ahora. Nada le sale mal, ni a propósito. Escuchándolo te entran ganas de decir que tú eres un hijo de puta fracasado sin dinero ni nadie que le diga "te quiero".
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2cQfyEL
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire