Bajo una cortina de lluvia constante, la llama que trajo los Juegos Olímpicos a Río de Janeiro se apagó a las 22:30 horas de la noche carioca. Los Juegos en la Ciudad Maravillosa, cuestionados hasta el último momento por el virus del Zika, el terrorismo o el transporte, han sido un éxito, celebrado con una ceremonia modesta y mucho menos fresca que la de apertura, pero que culminó con el estadio del Maracaná convertido en un sambódromo con el barrendero “Sonrisa”, figura popular del carnaval carioca, y la supermodelo Izabel Goulart bailando samba como si el mañana no existiera.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2bHINqG
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire