samedi 2 juillet 2016

Arte (industrial) francés

Hay poco rastro de Montmartre, del Louvre, de los boulevares, en la selección francesa. Huele más a gasoil, a queroseno, a energía nuclear, a la Francia industriosa que ahora levanta la voz aunque equivoque la dirección del viento. Ahora, en pleno siglo XXI, la paloma francesa convertida en gallo también se equivoca, como la española de Alberti. Solo Antoine Griezmann respeta la jurisdicción de la bohemia, con ese aire de pillo, que reparte trazos finos cuando asoma la pintura del área, mientras el resto tira brochazos. Es mucho decir que la Francia de hoy es la del muchacho de Macon, criado en la Real Sociedad y pulido por el Atlético en la exigencia del éxito, pero está más cerca de la realidad que de la hipérbole. Griezmann, ayudado (a veces) por Payet y Coman, convierte el tránsito de Francia en ataque en la placidez del Sena. Digamos que lo suyo es intimismo futbolístico. Muy lejos quedan sus locuras con la sub21 que le castigaron a galeras.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29eWTiI

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire