Tuvo que acabar la temporada con el Real Madrid para ver el mejor partido de James con una zamarra blanca. El capitán de Colombia se presuponía entre algodones y no solo completó el partido contra Paraguay; lideró a su selección, primera clasificada para cuartos de final, pese a las molestias en el hombro. Una lección de coraje que engatusa a los aficionados colombianos, dolidos como estaban por su suplencia en Chamartín, una afrenta para todo el país.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1UebwF9
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire