Las fotos que se recuerdan de Fiorenzo Magni son las de un ciclista que parece un anciano provecto, de cráneo desnudo y pómulos y mandíbulas marcadas, descarnadas. En 1955, cuando derrotó a Fausto Coppi para ganar su último Giro, el tercero, tenía 34 años y el color del ciclismo antiguo. Ningún corredor más viejo que él ha ganado la carrera italiana, que hoy comienza en la lejana provincia holandesa de Gelderland y en la que debuta Alejandro Valverde, que acaba de cumplir 36 años y quiere terminarla de rosa. El debutante ganador más veterano es hasta ahora Miguel Indurain, que tenía casi 28 años en 1992, el año de sus duelos con Claudio Chiappucci.
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