Una de las cosas más divertidas de estos días fue escuchar cómo el Madrid podía estar intoxicando la Liga mediante un maletín al Granada. Me recordaba a mi tío, temblando de ira contra Merkel, diciendo que se habían acabado los BMW en casa. Parte del misterio artificial del fútbol es que el entorno del Barça, ese que hizo famoso una de sus víctimas, Johan Cruyff, le pusiese precio a la derrota de Iniesta, Messi y Suárez. No quiero ni pensar qué hubiera ocurrido si el rival fuese el Sanxenxo ("¡que nadie les pague, eso es hacer trampa!"). De lo que se trataba no era de corromper al Granada para que hiciese lo que debía; se trataba de corromper una lógica que dice que de cada cien partidos contra el Granada el Barça ganaría noventa y nueve, y si se está jugando la Liga, ciento uno.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/228SXDX
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire