Jugó con fuego y no se quemó el Manchester City, que sumó en Swansea el punto que precisaba (1-1) para acabar en cuarta posición en la Premier League y acceder a la exigente eliminatoria previa de la próxima Liga de Campeones. Fue el último servicio de Manuel Pellegrini antes de que Pep Guardiola se haga cargo del equipo. No es una clasificación estrictamente matemática, pero el Manchester United debería ganar por 19 goles de diferencia al Bournemouth para arrebatarle la plaza al City, que con el partido de Old Trafford aplazado calmó cualquier atisbo de nervios con un tanto inicial de Iheanacho.
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