La cámara on board instalada en la moto de Andrea Dovizioso lo mostró claridad: el neumático de Scott Redding se iba desintegrando muy poco a poco y en décimas de segundo piezas del carenado de su moto empezaban a saltar por los aires. Un comisario tuvo que recoger al vuelo el colín de su Ducati satélite. Suerte que el chico pudo mantenerse en pie. La última vez que un Michelin reventó Loris Baz, en Sepang, rodaba a casi 300km/h en plena recta y acabó por los suelos. Por poco no lo cuenta. Esta vez, sin embargo, los tests han terminado. La temporada ya ha empezado y las consecuencias son mayores.
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