La mayoría de técnicos, dirigentes, futbolistas y empleados del Celta sienten un respeto reverencial por Luis Enrique y su equipo de trabajo, que llegó cuando el club había salvado la categoría tras sumar apenas 37 puntos y lo dejó noveno tras un año en el que emergieron chicos que apenas acumulaban experiencia en Primera y, sobre todo, se asentó un estilo que hoy es indiscutida seña de identidad del equipo. Porque llegó Berizzo, que profundizó en la faena iniciada y subió un escalón para llevar al equipo a ser octavo con la radical convicción que desgrana en cada comparecencia pública. “Una defensa prolongada solo conlleva perder tarde o temprano, por eso vamos a ir con nuestro fútbol”, apunta sobre la cita que le espera este domingo contra el Barcelona.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1ozZppk
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire