En 1990 Enzo Francescoli inspiró a Zidane a ser futbolista. En 1995 Zidane bautizó a su primogénito como el ídolo uruguayo. En 2013 decidió sacarse el carné de entrenador para ayudar a su hijo a convertirse en futbolista profesional. Si el mítico artífice de la Novena ocupa hoy el banquillo del primer equipo es gracias al estímulo que para él supone Enzo Alan Zidane Fernández, actual diez del Castilla. El entusiasmo paternofilial es tan notable que en el vestuario mayor de Valdebebas jugadores y empleados comentan que esperan ver a Enzo cambiándose junto a Cristiano tarde o temprano.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1n5cGp3
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire