No es un efecto casual, tiene nombre y apellido: Rafael Nadal. "No tenía energía ni chispa en las piernas. Jugar contra él hace que tu cuerpo se ponga totalmente al límite", reconocía Fernando Verdasco, que después de protagonizar la campanada de la primera ronda del Abierto de Australia al eliminar al número cinco, también se marchó del torneo por la trampilla: 4-6, 6-3, 6-3, y 7-6 contra el israelí Dudi Sela.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1lyGLMw
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire