Darly Zoqbi echó este martes el cerrojo a la portería de España. Desesperó a las jugadoras rumanas. Hasta 13 paradas sumó la guardameta hispanobrasileña, dos de ellas desde el punto de penalti. Fue el revulsivo para despertar a la selección femenina de balonmano del letargo; y también para atenuar los nervios iniciales. Rumania marcó a placer en casi toda la primera parte, sobre todo con tiros de media distancia que parecían obuses, hasta que Zoqbi relevó a Silvia Navarro y dijo basta.
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