Rusia va en serio. Muy en serio en este Mundial —en su primer partido derrotó a Noruega, las campeonas de Europa—. La selección femenina de balonmano se topó este lunes con un muro defensivo que no pudo derribar. Chocó y chocó hasta ver cómo quedaba por detrás en el marcador. Poco le importó al equipo ruso sumar hasta tres exclusiones a la vez. España no supo cómo aprovecharlo. Le cortaron la circulación, gracias a una presión altísima casi dos metros por delante del área, y las extremos se quedaron en fuera de juego.
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