Andy Murray es un tipo que va de frente. Superviviente de la masacre de Dunblane, el asesinato múltiple de 15 niños y una profesora escolar, el 13 de marzo de 1996, cuando él y su hermano Jamie tenían ocho años y no llegaron a entrar en ese gimnasio porque escucharon los disparos, el número dos de la ATP no suele andarse con paños calientes. Si le preguntan, él contesta; y si le piden opinión, sus reflexiones son sinceras. Así es el escollo con el que se topará hoy (15.00, Canal+ Deportes2) Rafael Nadal, en busca ambos de un triunfo que les abriría de par en par las puertas de las semifinales de la Copa de Maestros.
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