Entró Diego Simeone por la puerta de la sala de prensa y fue aplaudido por los periodistas kazajos. Antes, la hinchada del Astana también le había despedido como un triunfador. Y con aires de victoria explicó el empate el técnico del Atlético, pese a la pobre imagen ofrecida bajo el techado estadio de la capital kazaja: “El partido fue duro, difícil, muy trabajado, ante un equipo que sobre todo de local trabaja fuerte. No tengo reproches para el equipo, venimos mejorando desde nuestra solidez, pero necesitamos paciencia para que finalicemos mejor las situaciones que tenemos en ataque”.
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