samedi 10 octobre 2015

Una rivalidad de altura

Cuando era niño, la única cosa que me importaba era ganar a mis hermanos. Mark y Mike eran mayores que yo y, por lo tanto, más grandes, más fuertes y mejores; al baloncesto, al béisbol, en todo. Me empujaban, me zarandeaban. Quería ganarles, más que nada, más que a nadie. Pero aún no había conocido a Magic. Cuando lo hice, era a él al único al que tenía que derrotar. Mi relación con Magic va más allá de lo fraternal. Nunca he desvelado de qué forma dominaba mis pensamientos durante mis días como jugador. No podía. 

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1G5wl0A

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire