Ni siquiera la posibilidad de quedarse sin coche hace que Daniel Ricciardo (Perth, 1989) ponga mala cara. La sonrisa más contagiosa del ‘paddock’ atraviesa un momento delicado. En su primera temporada en Red Bull vapuleó a Sebastian Vettel, y un año después, figura en las estadísticas por detrás de su compañero, Daniil Kvyat, y espera la decisión de su escudería, que se debate entre seguir en la F-1 o dejarlo.
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