lundi 17 août 2015

Superaduriz

Si la mejor defensa es un buen ataque, el mejor defensa debe ser un delantero. En el caso del Athletic, este extraño aforismo cobra su sentido cuando juega Aritz Aduriz. En busca de la Supercopa, es decir, de un título, por preliminar y ocasional que sea, el Athletic apeló a la cultura de la presión, la que mejor domina y la que mejor le define. Y a eso se apremiaron todos, pero sobre todo Aduriz dominando el juego aéreo, controlando con el pecho, ofuscando a sus marcadores, taconeando, controlando la pelota, dialogando con el árbitro, recriminando a sus contrarios y marcando el gol, porque siendo el mejor defensor es y será el mejor delantero. ¿Se puede pedir más a un tipo de 34 años que sigue disfrutando de los entrenamientos?

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