A las nueve y media de la mañana, bajo el cielo blanquecino de bochorno, cerca de tres mil seguidores del Atlético se presentaron en el estadio Butarque de Leganés. El extraño horario contó como aliado con la presencia de Jackson Martínez, el fichaje dovela de Simeone junto a Vietto para que el equipo recupere las huellas del contragolpe. El Atlético jugó también por noche en Alicante, donde se midió a la Real Sociedad para redondear este atípico día y Simeone prefirió probar a ambos por la mañana.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1MV4QIO
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire