La natación británica ha perdido los viejos complejos. Los últimos exponentes de la nueva ola de jóvenes arrolladores que producen las Islas conmovieron las gradas del estadio de Kazán ayer en el inicio de la sesión vespertina. Primero, James Guy, de 20 años, haciéndose con el oro en los 200 metros libres. Segundo, Adam Peaty, otro veinteañero, imponiéndose en la semifinal de 50 braza y logrando la mejor marca de todos los tiempos.
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