Comenzaré la reunión acordándome de mi difunto padre, que había vivido la guerra. Me contaba que nunca olvidaría esa sensación que tenía al salir de las trincheras y encontrarse el campo de batalla plagado de heridos; su trauma, el profundo sentimiento de culpa que le torturó toda su vida por haber sobrevivido, solo era comparable a mi impotencia frente a un pasado que no había vivido pero que siempre estaba ahí presente.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1gl03TJ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire