Cuando la china Yunxia Qu batió en 1993 el récord de 1.500 metros mejorando en 2s una marca que se creía imposible, la que logró la soviética Tatiana Kazankina en 1980, el mundo del atletismo registró uno de los brotes de escepticismo más agudo que se recuerdan. Se dudó de la marca, de la atleta, de su entrenador, el muy caricaturizado Ma Junren, que esclavizaba a sus atletas, las sometía a castigos físicos, las alimentaba con sangre de tortuga y las hacía correr increíblemente rápido, pues aparte de Qu, otras tres atletas suyas bajaron de 3m 52s en los 1.500m. La calurosa noche del viernes en Mónaco, aquella marca imposible hija de otro registro imposible fue batida por una etíope de 24 años llamada Genzebe Dibaba, que corrió los 1.500 metros en la pista construida por Rainiero en 3m 50,07s, 39 centésimas más rápida que Qu. Como siempre que se asiste a una acción espectacular en atletismo, la marca fue acogida con una mezcla de duda y de gozo. Y aparte de hablar de la atleta, la hermana pequeña de la triple campeona olímpica en 5.000 y 10.000m, Tirunesh Dibaba, también se habló de su entrenador, el somalí Jama Aden, una figura casi tan controvertida como ma Junren, aunque no tan sádico ni folclórico.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1HzJ4WH
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire