Álex Abrines llevaba varios partidos anunciando que está de vuelta. El que le opuso al Asvel Villeurbanne supuso un paso ya muy consolidado. La exuberancia física y la agresividad ofensiva que mostró son los mejores síntomas para un jugador al que le estaba costando recuperarse después de la crisis personal que le llevó a estar varios meses sin jugar en Oklahoma City y a abandonar la NBA. Su actuación, con cuatro triples, 16 puntos, 3 rebotes y 2 recuperaciones de balón fue la mejor noticia en un partido que acabó como se presumía, con victoria del Barça ante el Asvel Villeurbanne (80-67).
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