El futuro del tenis tiene distintas formas, coincidiendo los cuerpos larguiruchos, las extremidades interminables y también las cabelleras largas y rubias. Por ahí desfila Alexander Zverev, un tenista más bien desidioso que, pese a remolonear, el año pasado ya conquistó el Masters y más pronto que tarde dará noticias en algún grande; ya está aquí también Daniil Medvedev, otra torre que se presentó en sociedad hace un par de meses, llevando al límite a Rafael Nadal en Nueva York; y al escenario se había subido antes Stefanos Tsitsipas, el griego melenudo que va alcanzando poco a poco una interesante madurez en el juego, reforzada con sus dos últimas actuaciones.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2KtDQEj
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire